jueves, octubre 23, 2008

Lost in translation

-¿Qué pasó? ¿Buscó sus lentes?
-Sí, sí los busqué.
-¿Y dónde estaban?
-No, no estaban.
-Cómo que no estaban, ¿no que los buscó?
-Sí, sí los busqué pero no estaban.
-¿Cómo? ¿Los buscó pero no los buscó?
-¿Qué?

Tributo a los dioses del Inframundo

La visita a los cenotes la hice a mi manera: en bicicleta! Después de pedalear por 3hrs a treinta y tantos grados centígrados y con una humedad sólo superada por la del H2O me sentí tan destruido como Lance Armstrong después de la más peluda de las etapas del Tour de France. Claro, pero sin el apoyo de la siempre "noble" medicina (¿química?) del deporte. Es más, me aventé la pedaleada en chanclas y sin agua.
Este tipo de proezas siempre reclaman algún tipo de sacrificio: tuve que ofrecer mis lentes a los dioses del Inframundo. Los olvidé en uno de los cenotes después de tirarme un clavado de 3.1 grados de dificultad en posición "C" que ni Dmitri Sautin en sus mejores días, seguida de 10mts nado de pecho al mejor estilo de Michael Phelps.

En el camino

La visita a Mérida tuvo lo suyo. Exploré partes de la península en tour (los viáticos lo permitían); pero lo mio, lo mio, lo que se dice lo mio es mezclarme con la gente del lugar, con los lugareños, con los aldeanos, con los naturales. Así fue como fui a Chichén Itzá: me trepé en un camión que hizo como 4 horas y que pasó por cuanto pueblo se podía pasar sin repetir.
En ese Magical Mystery Tour probé las empanadas de camote (me hizo falta un vaso de leche porque casi muero ahogado al querer comerla), las bolsas de mandarinas con chile piquín y el agua de pitaya.

sábado, octubre 04, 2008

¿Habla usted espaniol?

Mérida, Yucatán.- Llevo apenas unas horas en esta ciudad y su gente ya me ganó. Hablan muy simpático. En su mayoría son bajitos y de cabeza prominente. Además, a la menor provocación se desbordan en atenciones.
Aunque hay algunos, supongo los más imaginativos, que han detectado en mi un gen escandinavo o algo así. Uno que hace que parezca vikingo cuando me dejo crecer unos días la barba. Bueno, es la única razón que se me ocurre para explicar porqué más de uno me ha preguntado si hablo espaniol.

Mariochi, hijo de Odín