miércoles, abril 01, 2009

Así es el fútbol

…el aficionado genuino sabe que puede ver mil partidos sin que ocurra nada de su gusto. Los milagros del fútbol ocurren de tanto en tanto, pero no dejamos de aguardarlos.” Juan Villoro


El 1 de marzo de 2009 presencié uno


Pagué una entrada cuyo precio en otro país me hubiera dado la oportunidad de sentarme en el banquillo de suplentes, con la posibilidad de entrar de recambio; pero en el Vicente Calderón me reservó el asiento 19 de la fila 6 de la sección 533, lo que significa que mi lugar estaba a diez filas del río Manzanares.

Llegué una hora y media antes. De camino a la puerta 43 me encontré con la llegada del FC Barcelona al estadio, o al menos eso me dijo un policía que impidió mi libre tránsito, porque a lo que mi respecta sólo puedo decir que llegó un autobús verde al cual una marabunta de aficionados fotografiaba.

Ya en las gradas aguardé el inicio del partido bajo un viento helado que sólo podría ser el anuncio de la próxima glaciación. La gente llegó de a poco. Me entretuve tomando fotos y tratando de adivinar quiénes eran los jugadores que calentaban en el césped, porque la distancia entre mis luceros y el objetivo sin número en la espalada hacía que viera el pasado de los jugadores, así como cuando vemos los astros en el firmamento.

Cuando las estrellas volvieron al vestuario, como anunciando que la batalla se sucedería al rayar el alba, pude descubrir un estadio prácticamente lleno. Al rato, salieron los gladiadores entre vítores y rechiflas.

Hubo un minuto de silencio por la muerte de un chaval de las fuerzas básicas del Atlético al que la estructura del banquillo de suplentes le despostilló la cabeza. Quién iba a decir que la pasividad era más peligrosa que la actividad. [A los padres y madres de los Pumas 2025 les hago un atento llamado para que se engendren solamente 11 atletas, sin espacio para recambios, porque está visto que los suplentes traen problemas al vestuario]

Comenzó el partido y llegó el primer retrasado, en la acepción de quien llega tarde a su sitio y de quien no tiene el desarrollo mental corriente, porque de qué otra manera se puede calificar a quien llega tarde a un Atlético vs Barsa. Además, el individuo impidió que viera la primera acción de peligro de los locales, lo cual se ganó un: ¡Línea, me cago en tu madre! Por parte del respetable. Y de ahí pa’l real:

Gol deHenry: ¡Me cago en Dios!

Penal sobre Forlán que el árbitro no marca: ¡Me cago en tus muertos!

Alves rueda por el césped fingiendo una falta: ¡Aaalves mueeereteeee! ¡Aaalves mueeereteeee!

Gol de Messi: ¡Hijo de puta! ¡Jooo-de-te!

Gol de Forlán: ¡Uru-gua-yo, Uru-gua-yo, Uru-gua-yo,!

Gol de Agüero: ¡Kún, Kún, Kún, Kún, Kún, Kún, Kún, Kún!

Gol de Henry: -Silencio-

Gol de Forlán: ¡Uru-gua-yo, Uru-gua-yo, Uru-gua-yo,!

El árbitro marca una falta inexistente sobre Henry (entrando de lleno en la borregada): ¡Chinga tu madre árbitro! –Silencio-

Gol de Agüero: ¡Kún, Kún, Kún, Kún, Kún, Kún, Kún, Kún!

Al final: Atlético 4, Barcelona 3: Aleti, Aleti, Alético de Madrid, jugando, ganando peleas como el mejor…!


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