Hace unos días salí de viaje y por descuido dejé el refrigerador abierto doce días. Todos los osos polares que murieron entre el 28 de noviembre y el 10 de diciembre son mi responsabilidad. Además, con el desperdicio de recursos se formó un iceberg en el congelador, tan grande y masivo como el que hundió al Titanic.
Por si eso no fuera suficiente, cuando me dispuse a limpiar el depto descubrí una cucaracha muerta. Qué mayor símbolo del ecocidio que acababa de cometer que la muerte de un miembro de la especie que está destinada a sobrevivir a las demás.
Tal vez deba buscar un buen cuchillo para revertir el daño, porque como dice Juan Villoro: El método mexicano más conocido para detener el cambio climático consiste en enterrar un cuchillo al pie de un árbol.
Por si eso no fuera suficiente, cuando me dispuse a limpiar el depto descubrí una cucaracha muerta. Qué mayor símbolo del ecocidio que acababa de cometer que la muerte de un miembro de la especie que está destinada a sobrevivir a las demás.
Tal vez deba buscar un buen cuchillo para revertir el daño, porque como dice Juan Villoro: El método mexicano más conocido para detener el cambio climático consiste en enterrar un cuchillo al pie de un árbol.
El Ecoloco
No hay comentarios.:
Publicar un comentario