jueves, mayo 15, 2008

Superhéroes

Desde hace unos días traigo la idea de sentarme a escribir un guión para una “obra de teatro” donde los personajes sean científicos renombrados y tengan superpoderes. Por ejemplo, Marie Curie puede lanzar rayos por los ojos o Einstein meter objetos en su cabellera y transformarlos en energía. El conflicto podría estar en que un malhechor, que represente a la apatía y el aburrimiento, tenga secuestrado al “conocimiento” y por tanto esté alejado de la humanidad. Entonces los supercientíficos deberán vencer a esa mente demoníaca para devolver el conocimiento a la humanidad, tipo Prometeo y el fuego… bueno, algo así.
Bueno, pues ayer soñé que estaba en un camión, era un autobús escolar. Todos me estaban viendo (creo que hasta el conductor) y me preguntaban al unísono, como si fueran coro de tragedia griega: “¿Qué estás pensando?”, a lo que yo respondía: “Sí, ya lo decidí ¡Voy a hacer una obra de teatro!”. Lo que provocaba que todos estallaran en risas.
En la siguiente escena estoy sentado en un reposet. Mis dimensiones corporales eran sólo comparables con las del Dr. Simi, pues yo también estaba dentro de una botarga, sólo que en lugar de usar bata y estetoscopio tenía un traje entallado rojo con vivos amarillos. Era yo Flash! el súper héroe de DC comics, ese que corre echo la raya.
Mi problema de sobrepeso se debía a que por fin los buenos habían vencido a los malos y en el universo reinaba la paz y el amor. Entonces yo no tenía necesidad de andar corriendo de aquí para allá salvando vidas, derrotando malandrines, y por lo tanto no hacía más que comer pizzas (este dato viene porque de pronto entraba en escena un repartidor de pizzas, mismo que me entregaba una) y jugar videojuegos
El resto del sueño se torna borroso, creo que se entremezcló con otros porque de pronto estaba sentado con el mismo traje de Flash gordo en una banca de la plaza que está frente a casa de mi abuela en Michoacán. Conmigo estaban Javier y Nettel. Era de noche y nos tocó ver una lluvia de estrellas.
De pronto vi cómo estallaba una estrella y uno de los pedazos se proyectaba por el universo hasta caer junto a casa de mi abuela. Volteé a ver la casa pensando que estaba destruida, pero no le había pasado nada. Creo que la radiación de ese pedazo de materia estelar alteró el resto de mis sueños.